lunes, 23 de mayo de 2016

Artículo: ¿A QUÉ EDAD DEBO EMPEZAR A HABLAR CON MI HIJO SOBRE SEXO?

El hablar sobre sexo y sexualidad le brinda la oportunidad de compartir con sus hijos.
Tal vez el tema o las preguntas le generen vergüenza, pero sus hijos necesitan saber que en todo momento pueden recurrir a una fuente confiable y honesta para resolver sus dudas, y esa fuente son sus padres
La sexualidad es parte de la vida de todas las personas, sin importar la edad. A medida que sus hijos crecen y se desarrollan, es probable que comiencen a reírse sobre las “partes privadas”, que se cuenten chistes “verdes” y que busquen palabras “tabú” en el diccionario. Esta curiosidad es natural. Además, es usual que un niño tenga preguntas a cualquier edad.
¿Por dónde empezar?...
Todos los días se presentan situaciones propicias para enseñar a sus hijos temas relativos al sexo. Por ejemplo, a la hora del baño, puede hablar sobre las partes del cuerpo y qué significa “privado”. Un embarazo o un nacimiento en la familia son un buen momento para comentar cómo se concibe y nace un bebé. Ver televisión con sus hijos también puede ser un buen momento para comentar las relaciones que aparecen en la pantalla.
Momentos para educar a su hijo pueden presentarse en cualquier lugar – mientras van de compras, en el cine, o hasta en el parque. No es necesario dar un discurso. Primero, averigüe lo que sus hijos ya saben. Deje que sean ellos quienes guíen la conversación y hagan las preguntas. Es posible que algunos niños no pidan información si perciben que usted se siente incómodo de tratar el tema. Otros podrían ponerle a prueba hacienda preguntas incómodas. Hable abiertamente y hágale saber al niño que puede hacerle cualquier tipo de pregunta.
Las siguientes son preguntas y temas comunes según grupos de edad:
Niños en edad preescolar
“¿Cómo llegué a tu barriga?”; “¿Cómo salí?”; “¿De dónde vienen los bebés?”; “¿Por qué las niñas no tienen pene?”
18 meses a 3 años de edad
Los niños en este grupo de edad comienzan a aprender acerca de su propio cuerpo. Es importante enseñarles los nombres apropiados de cada parte del cuerpo. Inventar un nombre para ciertas partes del cuerpo podría dar la idea de que el nombre propio tiene algo de malo.
Aproveche y enseñe a sus hijos qué partes son privadas (las partes cubiertas por un traje de baño).
4 a 5 años de edad
Los niños en este grupo de edad pueden comenzar a mostrar interés hacia la sexualidad básica, tanto la propia como la del sexo opuesto. También es posible que se toquen los genitales, e incluso que muestren interés hacia los genitales de otros niños. Estas son señales de un interés normal.
Sin embargo, es importante que los niños aprendan qué es correcto y qué no. La familia debe establecer límites a la exploración. Estas son algunas cosas que podría enseñarles a sus hijos:
El interés en los órganos genitales es saludable y natural.
El desnudarse y hacer juegos sexuales en público no es correcto.
Ninguna otra persona, ni siquiera los amigos cercanos y los parientes, pueden tocar “las partes privadas” de su niño. La excepción son los médicos y enfermeros durante los exámenes físicos con el permiso de los padres, y los padres mismos cuando tratan de hallar la causa de un dolor en la zona genital.

Niños en edad escolar
“¿A qué edad puede una niña tener un bebé?”; “¿Por qué un niño tiene erecciones?”; “¿Cómo tienen relaciones sexuales dos personas?”; “¿Por qué a algunos hombres les gustan los hombres o a algunas mujeres les gustan las mujeres?”

5 a 7 años de edad
Los niños en este grupo de edad aprenden más acerca de las relaciones interpersonales y pueden interesarse en lo que pasa sexualmente entre los adultos. Sus preguntas se harán más complejas a medida que tratan de entender la conexión entre la sexualidad y la gestación de un bebé. Es posible que lleguen a sus propias conclusiones sobre el funcionamiento del cuerpo o el origen de los bebés. También pueden recurrir a los amigos para hallar respuestas.
Es importante ayudar a sus hijos a entender la sexualidad de un modo saludable. Las lecciones y los valores que aprendan a esta edad permanecerán con ellos como adultos y fomentarán relaciones significativas cuando sean mayores.

8 a 9 años de edad
A esta edad probablemente ya tengan una noción de lo que es correcto e incorrecto. Son capaces de entender que el sexo es algo que ocurre entre dos personas que se aman. Pueden mostrar interés hacia el modo en que papá y mamá se enamoraron. A medida que surgen preguntas sobre romance, amor y matrimonio, también podrían sentir curiosidad hacia las relaciones homosexuales. Use estas ocasiones para comentar sobre el respeto, las diferencias, la aceptación e inclusión como valores esenciales del ser humano. Explique que amar a alguien no depende del género de la persona, y que es algo distinto a sentirse atraído por alguien sexualmente.
A esta edad, los niños pasarán por muchos cambios que los preparan para la pubertad. Ser sexualmente responsables es una de las lecciones más importantes que usted podrá enseñarles.

Tomado de: coquetayaudaz.com



lunes, 16 de mayo de 2016

Artículo: ¿CÓMO CREAR BUENOS LECTORES?

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“La búsqueda de conocimiento mediante la lectura debe ser una prioridad y es fundamental estimularla desde la infancia”
En una ocasión el escritor argentino Jorge Luis Borges dijo: “De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Solo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”.  Y es que los libros son una ventana paralela, una vía de escape por la que adultos y niños hacen volar su imaginación y crean historias únicas.
Por medio de la lectura se adquiere una gran cantidad de conocimientos que ayudan a mejorar en el día a día, favoreciendo un mejor desarrollo afectivo y psicológico, ayuda a asimilar conceptos éticos y facilita el mejor uso de la palabra.
Es muy importante que desde bien pequeños se adquiera el hábito de la lectura, para tener un léxico amplio y, también, para absorber diferentes conceptos éticos. “Los niños que están acostumbrados a leer y que tienen una rutina y unos hábitos de lectura, consiguen un mayor vocabulario, una mayor comprensión lectora y, además, cometen menos faltas de ortografía durante la escritura, algo fundamental durante esta larga etapa de aprendizaje escolar”, comenta Sergio Díez, responsable del servicio de biblioteca del Colegio Brains.
Pero, ¿cómo hacemos que los niños muestren interés en los libros existiendo otras alternativas?
Sergio Díez, tiene una respuesta clara: “Su primer contacto se produce, en algunas ocasiones, cuando comienzan la etapa escolar y acaban relacionando los libros de texto con el estudio es decir, con la obligación y el aburrimiento.
El interés por la lectura debe ser estimulado e inculcado desde bien pequeños, incluso desde antes de que aprendan a leer.  Debemos ofrecer libros como una forma más de diversión, como una alternativa de juego más”.
Aunque, “no todos los libros valen para potenciar la lectura es importante saber elegir el adecuado al momento, a la edad y a la etapa de aprendizaje que el niño esté viviendo”.  
Igual opinión tiene el el consultor de familia  Andrés Camarena  quien plantea y  recomienda: “Muchos padres cometen el error de ‘castigar’ a los hijos con la lectura, lo que causa un efecto contrario al gusto por leer; los libros se les deben ofrecer antes de que aprenda a leer;  incluso fuera del horario de clases, también es importante ofrecerles libros y que ellos elijan a su gusto, siempre y cuando sean aptos a su edad”.
Los especialistas recomiendan que de 0 a 3 años, la lectura debe ser una rutina diaria de al menos 15 minutos y antes de ir a la cama.  
El compartir lecturas con nuestros hijos no solo es una excelente manera de acercarnos más ellos, también nos permite conocer mejor su mundo y enriquecer nuestra conversación con ellos, creando un espacio de diálogo al que siempre nos gustará volver.
Por todo lo anterior, la lectura debe ser una parte natural de la vida familiar.
 Existen varias acciones que ayudarán a los padres a crear y estimular el hábito de la lectura en sus hijos.
    
  • - Escoja un buen momento para leer, en un lugar confortable y sin distracciones.
  • - Léale libros que disfruten juntos y diviértanse pues así querrá repetir la experiencia
  • - Respete sus elecciones.  Relea el mismo libro cuantas veces se lo pida.
  • - Hable con él sobre lo que leen, permítale expresar sus gustos y opiniones.
  • - Lea usted en casa, pues así su hijo seguirá su ejemplo.
  • - Visite las librerías y permítale comprar libros que él quiera.
  • - Regale libros y anímelo a regalar libros a sus amigos.
  •  - Léale en voz alta a cualquier edad 15 minutos diarios.
  • - Lleve libros a las consultas médicas, viajes largos, etc.

Adaptado  de: LaFamilia.info y serpadres.com



lunes, 9 de mayo de 2016

Artículo: MAMÁ, TE QUEREMOS TAL CUAL COMO ERES


Hoy nos ponemos en los tacones de mamá, para entender su exigente mundo y reflexionar sobre cómo los hijos y el esposo pueden ayudar a quitarles tanto peso que tienen en sus espaldas. En este Día de la Madre, dile a tu mamá, a tu esposa o a las madres que tienes alrededor: “No tienes que ser perfecta, te queremos como eres.”

En la sociedad moderna las madres: deben ser las “coach” de sus hijos, las mejores esposas, también competentes y brillantes en sus puestos laborales, deben verse arregladas, bonitas, Ah, y la casa siempre en orden...

Que si la comida, que si las tareas, que si ir por los niños al colegio o a alguna de sus actividades. Que si aconsejarlos, que si enseñarles, que si curar una herida, que si jugar con ellos... El oficio de una madre a tiempo completo es un cúmulo de profesiones concentrados en una misma persona, en un mismo empleo .

Empleo que, aunque sea siete días a la semana, los 365 días del año, no paga salarios, no suele dar vacaciones, no cotiza al seguro social y agota. No todo el mundo aceptaría un trato así, pero millones de mujeres lo ejercen desde hace cientos de años cuando se convierten en madres y a pesar de todo el trabajo, cansancio y frustraciones, es la mayor bendición y satisfacción.

Pero también es cierto, que todas estas condiciones han hecho que muchas mujeres se vuelvan inseguras en cuanto a sus capacidades de ser madre y han olvidando la esencia natural y femenina que fluye cuando a su cuidado se encuentra un pequeño ser.
Es por ello sumamente importante recordar que en una familia no todo tiene que marchar a la perfección, precisamente en ese proceso caótico y hermoso a la vez de crear un hogar, es que realmente se llega a ser feliz.

Así que el gran consejo para las madres es no echarse culpas, ni menospreciar su rol; mejor las invitamos a aceptar sus fortalezas y debilidades, y trabajar por ser mejor pero sin perder de vista lo más importante: no tienes que ser perfecta para que tus hijos te quieran.

Por consiguiente, date el permiso de sentir cansancio, o aceptar que has tenido un mal día, o que te has equivocado, o llora “supuestamente” sin tener razón. El mundo no se acabará, y sí sentirás un gran alivio de saber que eres completamente normal. Después, respira profundo y con sólo ver a tu familia, te llegará de inmediato una recarga de fuerzas.
Confía en tí, en tu esencia femenina, en tu don.

Basado en publicaciones de la familia.com



lunes, 2 de mayo de 2016

Artículo: ERRORES DE LA CRIANZA QUE IMPIDEN A LOS NIÑOS SER EXITOSOS

A lo largo de extensas investigaciones, se han identificado los errores típicos que cometen los padres de familia que programan de antemano a los niños para ser inseguros, y limitan sus oportunidades de ser exitosos en su vida personal y profesional.
1. No permitir a los hijos tomar riesgos.
Vivimos en un mundo lleno de peligros a cada paso, eso es un hecho. El lema "la seguridad ante todo" refuerza nuestro miedo a perder a nuestros hijos y por eso los rodeamos de cuidados en todo aspecto. Psicólogos europeos descubrieron que si los niños no juegan en la calle, si nunca se han caido y raspado las rodillas, es de esperar que en la vida adulta sufran de fobias. Los niños deben caerse varias veces para entender que eso es algo normal. Los adolescentes deben tener conflictos con sus compañeros y vivir el primer amor para adquirir estabilidad emocional, sin la que es imposible entablar relaciones interpersonales de calidad y larga duración en el futuro.
Eliminar el riesgo en la vida de los niños puede dar origen a la arrogancia, la insolencia y la baja autoestima en su adultez.
2. Correr en su ayuda demasiado pronto.
La generación de jovenes de hoy no desarrolló algunas habilidades que eran inherentes en los niños de hace 30 años. Cuando corremos a ayudar a nuestros hijos demasiado pronto y los rodeamos de "cuidado" excesivo, les quitamos la posibilidad de buscar por sí mismos la salida de las situaciones difíciles. Tarde o temprano, los niños se acostumbran a que alguien los salve siempre: “Si yo cometo un error o no cumplo mi meta los adultos lo arreglarán y no habrá consecuencias”. Aunque en el mundo real de los adultos las cosas pasan de una manera completamente diferente.
Si eso ocurre, tus hijos podrían no ser aptos para la vida adulta. .
3. Entusiasmarse muy pronto.
El movimiento para la mejora en la autoestíma empezó ya en la generación de los así llamados Baby-Boomers (Aquellos nacidos entre 1946 y 1964) y para los años 80 estaba en auge en las escuelas. La regla de "Cada niño recibe su trofeo" le permite al niño sentirse especial, pero las investigaciones de psicólogos modernos muestran que ese método de estimulación tiene consecuencias imprevistas. Al cabo de algún tiempo el niño se da cuenta que las únicas personas que piensan que él es fabuloso son mamá y papá, pero no los demás y comienza a dudar de la objetiividad de los padres. Por supuesto que le gusta escuchar elogios pero entiende que a fin de cuentas no tienen nada que ver con la realidad.
Con el tiempo, un niño así aprende a hacer trampa, exagerar y mentir para eludir alguna verdad incómoda, por eso no estará preparado para afrontar las dificultades en su vida de manera adecuada.
4. Permitir que la sensación de culpa reemplace el buen comportamiento.
Tu hijo no necesariamente debe amarte cada minuto. En su vida él o ella tendrá que superar muchas adversidades, y el ser mimado puede impedirle hacerlo; por eso no hay nada de malo en decirle "no" y "ahora no" para que aprenda a luchar por lo que quiere y lo que necesita. Si en la familia hay varios niños, con mucha frecuencia los padres piensan que no es justo premiar a uno y no a los demás, pero premiarlos a todos siempre es imposible, adicionalmente al hacerlo, perdemos la oportunidad de mostrarles que las recompensas son el fruto del esfuerzo y las buenas acciones.
Piénsalo dos veces antes de premiar a los niños con regalos y paseos al centro comercial. Si la relación con tus hijos está basada únicamente en estímulos materiales, ellos no van a sentir ninguna motivación interna ni amor incondicional.
5. No contarles a los hijos los errores de nuestro pasado.
Llegará el día cuando un adolescente normal quiera "abrir sus alas": cometer sus propios errores y el adulto deberá permitirle hacer eso. Eso no significa no orientar a los hijos en situaciones y cosas que desconocen. Cuéntales a tus hijos qué errores cometiste cuando tenías su edad, pero evita las exageraciones con respecto a temas como el tabaquismo, el alcohol y los narcóticos, aunque parezca mentira, eso hace que tu mensaje sea más contundente que un sermón constante. Los hijos deben estar preparados para enfrentar situaciones desagradables y ser responsables de sus actos.
Cuéntales qué sentías cuando tú mismo te enfrentaste a situaciones parecidas, cómo reaccionaste y qué aprendiste de eso.
6. Confundir intelecto con madurez.
El intelecto es usado con mucha frecuencia como medida de madurez en un niño y como resultado los padres suponen que su hijo o hija está preparado para el mundo real. Eso no es así. Algunos deportistas profesionales, y jóvenes estrellas de Hollywood, por ejemplo, poseen un gran talento pero aún así son centro de escándalos públicos. No pienses que tu hijo tiene talento para todo. Pero hay una regla muy buena: Observa a otros niños de la misma edad de tu hijo. Si te das cuenta que ellos son más autónomos, significa que tú puedes ser quien esté frenando el desarrollo de su independencia.
No existe la "edad mágica de la madurez" o un manual acerca de cuándo es un buen momento para dar al niño libertad en esto o lo otro.

7. No aplicar lo que se predica.
Como padre o madre debes llevar un estilo de vida modelo: una vida tal como el que quieres para tus hijos. En este momento el lider de la familia eres tú, un ejemplo a seguir, por eso debes respetar las normas de convivencia y de comportamiento. Cuida tus actos, incluso los más pequeños porque tus hijos te están observando.
Si no actúas de acuerdo a las normas, tus hijos van a saber que no tiene nada de malo si ellos hacen lo mismo. Muestra a tus nños qué significa ser íntegro, e inculca en ellos el ayudar a los demás: ayuda tú mismo a los demás. Deja los lugares mejor que como los encontraste, y tus hijos harán lo mismo; saluda al llegar y despídete al salir y tus hijos lo repetirán.

Adaptado de GenialG.com